En un mundo convulsionado por las crisis, las guerras, las catástrofes con niveles de violencia y maltrato que no nos enorgullecen como habitantes de este siglo, los conceptos de Resiliencia y Buen Trato nos entregan una palabra esperanzadora en relación a las consecuencias catastróficas que el Mundo de violencia y sufrimiento que hemos creado pueda tener en el futuro de la humanidad
El foco de estas Jornadas estará puesto en la capacidad de recuperación de quienes han vivido situaciones de violencia o desastres, y en los contextos que permiten esa recuperación. Los vínculos personas y las comunidades son el elemento clave que diferencia entre quienes no sobreviven a las catástrofes y quienes pueden recuperarse. Los “Tutores de resiliencia”, los climas sociales nutritivos, la instalación de las “buenas prácticas” institucionales, juegan un rol fundamental en la capacidad de recuperación de quienes han sido víctimas de situaciones dolorosas. El énfasis estará puesto en la resiliencia como un concepto interaccional y comunitario. Las capacidades individuales de recuperación dependen de los vínculos establecidos tempranamente y de la disposición de redes sociales de apoyo.
Es un orgullo poder presentar estas Jornadas Internacionales sobre Resiliencia, que cuentan además con la destacada |
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participación de Boris Cyrulnik y Jorge Barudy autores emblemáticos en el tema de la Resiliencia, es decir la capacidad que tienen los niñas y niñas, los hombres y mujeres que han sido víctimas de distintos tipos de violencia y otros desastres humanos, para recuperarse y continuar con su vida a pesar de la adversidad. Contamos además con el valioso aporte de Maryorie Dantagnan, de Barcelona y Franz Baró, de Bélgica, a nivel internacional. Desde Chile, contaremos con la participación de las psicólogas, Directoras del Centro de Buen Trato, Neva Milicic y Ana María Aron, ambas de conocida trayectoria a nivel ibero-americano.
El objetivo de estas jornadas es aprender de lo que las personas traumatizadas nos enseñan de sus procesos de resiliencia e identificar los contextos humanos que la favorecen.
La responsabilidad social implica ser solidariamente responsables del sufrimiento que nuestros semejantes les ocasionas a otros. Estos nos hace también solidariamente responsables de reparar estos dolores, transformarnos en tutores de resiliencia para otros y modificadores de contextos para transformar las comunidades, los ambientes familiares, laborales, educacionales en ambientes amables, nutritivos, reparadores. La idea de estas Jornadas es compartir herramientas y estrategias para lograrlo. |